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Archivos Mensuales: mayo 2009

La Tercera, domingo 24 de abril de 2009

Isaiah Berlin reivindica la humanidad de Maquiavelo

Un extraco de revista H4 en La Tercera.

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Desde el viernes 15 de mayo, encuentra revista H4 en librerías.

Libros nuevos:

El rey siempre está por encima del pueblo. Daniel Alarcón. Sexto Piso

El temblar de una hoja. Wiliam Somerset Maugham. Sexto Piso

Literatura y derecho. Ante la ley. Claudio Magris, Sexto Piso

La figura en la alfombra. Henry James. Impedimenta

Lo infraordinario. Georges Perec. Impedimenta

Mujeres. Mijail Sebastian. Impedimenta

Un lugar en la cumbre. John Braine. Impedimenta

Conversaciones con Isaiah Berlin. Ramin Jahanbegloo. Arcadia

Y pronto llegan La vida dura de Flann O’Brien y más de veinte títulos de ediciones Sequitur.

The Clinic, jueves 14 de mayo de 2009

El infierno de ser yo

por Dorita Núñez

Probablemente los textos incluidos en estos diarios fueron escritos por Pessoa sin ninguna otra intención que la de darle curso a un ejercicio de escritura que pudo ser diario, semanal o mensual, pero que nunca fue pensado como obra. Por lo mismo, cuando se publican de manera póstuma, sin mediar la voluntad del autor, se corre el riesgo de que sólo parezcan fósiles que merodearon esa otra y gran obra del autor: la que sí pensó como libros, como literatura. En este contexto, la manera de armar, combinar, agrupar, en fin, la manera de editar ese museo material juega un rol fundamental. Teniendo en cuenta todo lo dicho, se puede decir que los Diarios de Fernando Pessoa ahora presentados superan la prueba y son valiosos en sí mismos y no como meros documentos.
Antes de los textos del diario propiamente tal, Pessoa, en una especie de preludio, aparece diciendo: “Soy un poeta impulsado por la filosofía, no un filósofo con cualidades poéticas”; y esta consigna, que bien podría resumir el espíritu literario del autor, se confirma al leer estas páginas, fechadas, con interrupciones, entre 1906 y 1915.
“Estoy cansado de entregarme a mí mismo, de lamentar mis desgracias, de tener lástima y llorar por mí”. Esta dura sentencia podría explicar la forma de escritura de gran parte de los diarios de Pessoa aquí recogidos, pues al modo de un informe de actividades, como no queriendo hablar interiormente de sí, Pessoa enumera sus lecturas, sus idas y venidas de clases, la escritura de sus artículos, sus amistades, penurias económicas, traducciones, entre otras diligencias. En este registro el autor rara vez hace algún comentario. Sabemos de sus días perdidos y productivos como sabemos del informe del tiempo. Si fueran otros nombres, otros lugares, otras lecturas, podría ser la rutina de alguien que vive en Tel Aviv cincuenta años después. A Pessoa -hasta ahora- nada lo hace diferente, si no fuera porque esa normal y nada extraordinaria rutina se empieza a interrumpir, enhorabuena, por digresiones cada vez más seguidas y anómalas, y por la aparición con pluma parada de algunos de sus heterónimos. No son Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Ricardo Reis o Bernardo Soares; los nombres que aparecen aquí figuran entre los heterónimos menos desarrollados por Pessoa. Entre ellos están Alexander Search, una de las primeras voces de Pessoa, que escribe en inglés, y Charles-Robert Anon. Con ellos el autor se permite ser más digresivo y a la vez se da la posibilidad de enrostrarse a sí mismo y al resto cosas que, de no mediar las máscaras, probablemente no diría o diría de otra forma. Por algo escribe: “Mi arte es ser yo. Yo soy muchos”. Estas otras voces no llevan un estricto rigor temporal, de hecho pocas aparecen fechadas, lo que permite sacudir y soltar la estructura del diario. Entra a operar el caos, la espontaneidad, el contraste entre la anécdota diaria y espesas elucubraciones, pues hay pensamientos que fueron elaborados por el autor años después y que aquí se incorporan en forma de notas personales, apuntes, comentarios, mostrándonos en ellos, una vez más, su permanente desilusión vital, eso que llamó “el infierno de ser Yo”: la absoluta e irreversible (aunque voluntaria) soledad en la que vive, su asco social (no obstante el servicio a la humanidad que tiene proyectado en su escritura), la ácida y sistemática crítica religiosa y el “intenso sufrimiento patriótico”.
Hacia el final del libro se intercalan diferentes trabajos, desde su ambicioso “Plan de vida” -donde se plantea que “si no hay en cada uno de mis versos un acento de eternidad, habré malgastado el tiempo de los dioses en mí”- pasando por un entretenidamente instructivo “Cuadro bibliográfico” hasta llegar a su “Explicación de un libro”, texto que es una aclaración sobre la ideología plasmada en su poemario Mensaje. Por último, cerrando el volumen, está su “Nota biográfica”. En ella, fechada el 30 de marzo de 1935, poco antes de su muerte, Pessoa escribió una especie de currículum vitae, al modo de Rodrigo Lira, donde con áspero humor y distancia describe los aspectos que conforman su particular existencia, desde sus lazos familiares hasta su posición patriótica: “Nacionalista que se guía por el siguiente lema: ‘Todo por la Humanidad, nada contra la Nación’ ”.
Diarios
Fernando Pessoa
Gadir, 2008, 152 páginas.

El Mercurio, Revista de Libros, domingo 10 de mayo de 2009

Narrativa de la violencia

por Pedro Parblo Guerrero

Yuri Herrera (Actopan, Hidalgo, 1970)

Lobo es un cantante de corridos. Sus orígenes son oscuros y toca en bares de mala muerte hasta que ve la luz: conoce a un auténtico rey. Lo identifica porque “a su alrededor todo cobraba sentido. Los hombres luchaban por él, las mujeres parían para él; él protegía y regalaba, y cada cual, en el reino, tenía por su gracia un lugar preciso”. Lobo, por supuesto, se las ingenia para entrar a su corte. Trabajos del reino (Periférica, $14.800), la primera novela de Yuri Herrera, cuenta la historia de un compositor de narcocorridos. A partir de su ingreso será llamado el Artista, pasando a ocupar un sitio junto a los demás cortesanos: el Joyero, el Periodista, el Heredero, la Bruja. Los roles se condensan en arquetipos. Es una fábula moderna que reconstruye el orden principesco en algún lugar de México. Puede ser cualquiera, y hasta es mejor dejar su nombre en el aire. En todas partes hay capos que quieren escuchar sus “hazañas” cantadas en la radio. En todas partes maduran intrigas para destronarlos y ellos confían su fortuna al “santo” Jesús Malverde y a los trabajos de hechicería. Por sobre todo, la virilidad es un valor que no se puede cuestionar y la violación del tabú implica la muerte. La novela de Herrera describe un mundo cerrado, de protocolos y códigos inflexibles, premoderno en más de un sentido. Tiene el mérito de hacerlo conservando, en esencia, el lenguaje popular del cártel pero encuadrado en un estilo propio, contenido, de sobrio lirismo, que llamó la atención de la crítica mexicana y fue distinguido en 2003 con el Premio Binacional de la Novela Border of Words/Frontera de palabras (Estados Unidos-México). Elena Poniatowska comentó: “Al cerrar el libro uno se queda con la certeza de que si hay escritores tan lúcidos como Yuri Herrera el orden puede volver a instaurarse, los criminales serán castigados y los palacios y los reyes dejarán de amargarnos la vida”.

La Nación, miércoles 6 de mayo de 2009

Hank, hijo del rechazo: primer relato de Bukowski llega ilustrado

Por Danielo Maestre

“Secuelas de una larguísima nota de rechazo” es el primer cuento que Bukowski mandó a una revista para su posible publicación. Una comedia de errores graciosa y fresca acompañada de las ilustraciones del prestigiado dibujante Thomas M. Müller.

El libro en cuestión que nos ofrece editorial Nórdica es un relato autobiográfico que Bukowski escribió a los 24 años, pero después del rechazo y lo engorroso que resultaban los trámites de publicación, lo llevó a dejar la literatura durante diez años.

Hoy el texto vuelve convertido en un objeto de culto, mezcla de cómic de colección a cargo de Muller, un alemán que ha expuesto sus trabajos en Moscú, París, Nueva York y Tokio.

En el libro, el cuento sintetiza toda la frustración que experimentan los jóvenes escritores que se desilusionan con el funcionamiento del sistema editorial o el universo de la publicación en revistas, pero como se trata de Chinaski, da un giro imprevisto y con un latigazo de sarcasmo nos sienta de la sorpresa, pasando por el desenfreno, el humor y la complicidad con el lector.

Nosotros te llamamos

Empieza contando, como el propio título lo indica, la larga nota de rechazo que una editorial envió al escritor y se desarrolla un trepidante paseo de final desopilante. Esta es la larguísima nota de rechazo que recibió Bukowski y que abre el relato: “Estimado señor Bukowski: Una vez más, nos encontramos ante un conglomerado compuesto por una parte extremadamente buena y por otra atestada de idolatradas prostitutas, de escenas de vómitos sobrevenidos a la semana siguiente, de misantropía, de elogio del suicidio, etc., que es algo que una revista no puede publicar de ninguna de las maneras. No obstante, se trata de algo muy parecido a esas odiseas que viven determinado tipo de personas, y creo que en ese sentido ha hecho usted un trabajo auténtico. Probablemente publiquemos algo suyo en alguna ocasión, aunque no sé cuándo exactamente. Eso depende de usted. Se despide atentamente, Whit Burnett”.

Después de leer la carta, Bukowski pensó “que sólo llevaba escribiendo dos años, dos cortos años. Hemingway tardó diez y Sherwood Anderson cumplió los cuarenta antes de que le publicaran algo”.